18 de enero de 2012

La señorita Clame



  La rutina -para unos el despacho a las nueve, para otros el arado a las seis- le pesaba a la señorita Clame pese a, o a causa de, toda su libertad. Pero la existencia era su empresa, y nunca estaba ociosa.




"El progreso moral consiste en la emancipación de los  tabúes  de la llamada ley moral." "Todos tenemos muchas personalidades, pero cuanto más cultivamos emociones sutiles y peligrosas, más descubrimos cuales de ellas queremos que formen parte de nuestro auténtico yo." "Puesto que hasta ahora mis emociones se reducían al nivel de las sensaciones, no puedo experimentar nunca una sensación sin que provoque una corriente de emoción tan violenta en mí que resulta casi insoportable."
(...) Si me viera la señorita Dorlip le daría un ataque. Mi problema es que soy demasiado correcta. La culpa la tiene la tía Dawes. Sufro de pies chinos en el alma -me apretaron demasiado las vendas en la infancia, y ahora me cuesta dejarme llevar-.Por  eso Jenny Sale cree que soy una mojigata. (¡Tonta! Podría escandalizarla con el dedo meñique).


C.H.B.Kitchin



                                     perhaps, perhaps,perhaps
           

                      
                            

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